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Endometriosis y adenomiosis

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La adenomiosis es un trastorno ginecológico frecuente que se caracteriza por la existencia de glándulas y estroma endometriales en el espesor del miometrio, junto con la hiperplasia y la hipertrofia de fibras musculares lisas de este último1 . Dada esta presencia de endometrio en el interior del miometrio, algunos autores también denominan a esta entidad endometriosis interna, y reservan el término endometriosis externa para el cuadro comúnmente llamado endometriosis. Adenomioma es el nombre dado a un área de adenomiosis encapsulada por tejido endometrial, que debe ser diferenciado de un mioma (tumor fibroide). La prevalencia de la adenomiosis, como hallazgo anatomopatológico, es muy variable, desde un 5 a un 70%2 , dependiendo del límite de profundidad que se considere en el hallazgo microscópico de focos en el espesor miometrial. La proporción de diagnóstico preoperatorio de la adenomiosis, según los hallazgos clínicos, es pobre, y oscila entre el 2,6 y el 26%. La endometriosis re...

Sangrado uterino anormal

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La menstruación cíclica regular es consecuencia de una relación perfectamente cronometrada entre el endometrio y los factores que lo regulan. Los cambios en cualquiera de los dos elementos suelen culminar en hemorragia anormal, llamada metrorragia o menorragia. Entre las causas de este trastorno están la proliferación neoplásica, la disfunción hormonal, los traumatismos, las infecciones, las coagulopatías y las complicaciones del embarazo. Como consecuencia, la expulsión anormal de sangre uterina es un cuadro ginecológico común que puede afectar a mujeres de todas las edades. La expulsión anormal de sangre uterina puede tener diversos patrones. Se conoce como menorragia a la menstruación cíclica duradera o profusa. En el plano objetivo, los elementos determinantes son que la menstruación dure más de siete días o rebase los 80 ml de sangre expulsada (Hallberg, 1966). El término metrorragia describe la pérdida sanguínea intermenstrual. La expresión goteo intermenstrual es un término más...

Infecciones infestaciones cervicovaginales y enfermedades de transmision sexual

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Se entíende por ITS a una serie de infecciones que tienen como punto de partida la relación horno o heterosexual, producidas por múltiples agentes, algunos de los cuales poseen una especial adaptación para mul- · tiplicarse en el tracto genitourinario y que originan lesiones locales: en el aparato urogenital (uretritis, vulvovaginitis, etc.), en la región inguinal (granuloma, chancro, condilomas) o en la cavidad pelviana (enfermedad inflamatoria de la pelvis) o bien en todo el organismo, como la slfilis, la hepatitis B y el sida, entre otras. la denominación de enfermedad venérea con que se las distinguía anteriormente deriva de su relación con el monte de Venus. Es por ello que clásicamente se incluye entre las ITS a la pediculosis pubiana

Malformaciones congénitas del aparato genital femenino

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Una malformación uterina es el resultado de un desarrollo anormal de los conductos mullerianos durante la embriogénesis. Los síntomas van desde una amenorrea, infertilidad, pérdida recurrente de embarazos y dolor hasta un funcionamiento normal dependiendo de la naturaleza del defecto. La prevalencia de malformaciones uterinas se estima está alrededor del 6.7% en la población general, aumenta un poco (7.3%) en la población infértil y aumenta significativamente en la población de mujeres con un historial de abortos espontáneos recurrentes (16%) Las anomalías congénitas del tracto genitouri-nario femenino están asociadas con una alta incidencia de problemas obstétricos y alteración en la reproducción Estas anomalías son causadas por alteraciones en el desarrollo de los conductos mullerianos. Se clasifican en disgenesia, defectos de fusión lateral o vertical y presentaciones inusuales. La resonancia magnética es un método diagnóstico que permite valorar la morfología uterina y planear el ...

Métodos Diagnósticos en Ginecología

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En décadas pasadas se alcanzaron diversos avances técnicos que ahora permiten obtener imágenes magnífi cas de las estructuras pélvicas femeninas. Las modalidades incluyen ecografía, radiografía, tomografía computarizada (CT, computed tomography), imagen por resonancia magnética (MRI, magnetic resonance imaging) y con menor frecuencia tomografía por emisión de positrones (PET, positron emission tomographic). De estas técnicas, la ecografía se utiliza tanto en ginecología como en obstetricia, gracias a su evolución. Además, los avances de las técnicas de imágenes tridimensionales (3-D) agregaron un enorme valor al examen ecográfico que rivaliza con el uso de la CT y la MRI para la evaluación de muchos trastornos ginecológicos. El uso de la MRI es amplio, ahora se emplea en cirugías con ultrasonidos enfocados guiados por resonancia magnética (MRgFUS) para el tratamiento de los leiomiomas uterinos

Propedeutica Ginecologíca

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P Un buen interrogatorio y exhaustividad en este, hablan de una buena calidad de la atención ginecológica prestada. • Debemos obtener la mayor cantidad de información posible incluyendo: antecedentes familiares, riesgo de enfermedades, compañeros sexuales o aspectos personales y sociales que puedan ser relevantes. • Acompañarlo de una buena exploración física. • Generar base de datos de cada paciente, tener sus registros de toda consulta o procedimiento, embarazo o infección. Existen algunos formularios que se utilizan en la consulta ginecológica. • Pueden utilizarse los cuestionarios para que la paciente lo llene sola, o la enfermera la interrogue, pero la mejor opción es siempre el medico. • En el registro debemos incluir cada nueva cita, nuevas alergias, cambios ginecológicos, hospitalizaciones, accidentes y las intervenciones quirúrgicas. • Registrar cualquier cambio de antecedentes familiares. PASOS A SEGUIR: • Se debe realizar en un ambiente cómodo y privado. • Pacientes vestida...

Embarazo de alto riesgo

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Con frecuencia, un embarazo de alto riesgo es la consecuencia de una condición médica presente antes del embarazo. En otros casos, se desencadena por situaciones negativas que se desarrollaron durante la gestación. Algunos de los factores específicos desencadenantes incluyen: Edad de la madre: Para que aquellas mujeres mayores de 35 años, los embarazos de alto riesgo suelen ser más comunes. Estilo de vida: Fumar, beber alcohol, consumir drogas, entre otros malos hábitos, suelen desarrollar un embarazo riesgoso. Historial médico: Si en tu familia se han presentado abortos naturales o fallecimiento de los bebés al poco tiempo de nacer, debes tomar los cuidados necesarios desde el primer día de gestación, ya que estas son señales de alerta que no debes dejar pasar. Condiciones médicas: Condiciones crónicas como diabetes, presión alta, anemia, infecciones, epilepsia, entre otras condiciones, incrementan el riesgo de desarrollar un embarazo de alto riesgo. Complicaciones durante el embara...